—Pues le he de decir a usted —manifestó el cesante con la serenidad de un hombre dueño de sus facultades—, que se vaya usted haciendo a la injusticia, que se familiarice con las bofetadas y se acostumbre a la idea de ver a ese piojo pasándole por delante. La lógica española no puede fallar. El pillo delante del honrado; el ignorante encima del entendido; el funcionario probo debajo, siempre debajo. Y agradezca usted que en premio de sus servicios no le limpian el comedero..., que no sé, no sé si sacar también esa consecuencia lógica. [El cesante Ramón Villaamil, señor de Miau, al probo funcionario, y trompista de teatro, Argüelles y Mora, conocido como el padre de familia y el caballero de Felipe IV] Benito Pérez Galdós, Miau Edición de Francisco Javier Díez de Revenga Madrid: Cátedra, 2000 |
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