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10.3.12

Fe de erratas


p. v. Donde dice: Debe decir:
335 18 y, en fin, suelen decirse: ¡Allá las putas, Luis Taboada, Y exijo del sombrero la infausta analogía del recuerdo,

César Vallejo, Obra poética. Madrid: Colección Archivos, 1988.
¿Quién negará que incluso en el error traslaticio abunda la poesía? 

11.11.09

Borges y Bioy, bromistas

Decíamos con Borges que habría que publicar en un diario un artículo sobre Juan Ramón Jiménez y deslizar una errata, de modo que el nombre apareciera así: "Juan Jabón Jiménez". Después, publicar en otro diario o revista otro artículo y que el nombre del poeta apareciera alguna vez cambiado, por ejemplo: "Juan Jarrón Jiménez". Etc., etc. Publicar finalmente en otra parte un artículo desenmascarando el complot; en el último párrafo el nombre del desagraviado poeta aparecería así: "Juan Jamón Jiménez".

ADOLFO BIOY CASARES, De jardines ajenos. Libro abierto. Tusquets Editores, Barcelona, 1997, p. 127.

2.11.09

... Y errata infeliz

La errata savaterina de ayer me trae al recuerdo una errata perpetrada, con la mejor intención y superior ignorancia, por un corrector de la antigua imprenta de los Sucesores de Rivadeneyra. En un artículo de economía, o acaso de política, se refería el autor a la "cosa pública", pero al corrector debió de sonarle a chino la "cosa" y así acabó convertida en la "casa", la "casa pública", cosa que seguramente le sonaba más. Infeliz errata, de esas que tanto abruman a los autores que acaban tirándose de los pelos, o dicho a lo bíblico, mesándose los cabellos. Y hablando de sonar no hay que echar en saco roto lo que el recio Unamuno escribió a los correctores de El Sol, con el ruego de que se atuvieran escrupulosamente a sus originales y  no se dejaran llevar por lo que estaban habituados a leer:

Así, un día cuando yo escribí engeño, añadiendo que es voz desaparecida, me pusieron ingenio, que es la actual; otra vez pusieron desesperado donde yo decía desperado; en mi artículo sobre el mozo de la pedrada* se me corrigió el malencónico -que es la forma corriente en el campo salmantino- por el oficial melancólico. Y etc. 

Pero no acaba ahí la sabrosa reprimenda del catedrático de griego:

Y a este caso, le contaré lo que una vez me ocurrió al enviarme segundas pruebas de un libro. En el que yo suprimía ¡claro está! todas esas letras absurdas como las p, b y s de septiembre, obscuro, inconsciencia, suscriptor, etc. Había tachado una p de septiembre, y en segundas pruebas me la vuelven a colar con un marginal '¡ojo!'. Volví a tacharla, y el '¡ojo!', y en vez de éste, puse: '¡Oído!'

¡Pobre Unamuno! Si exceptuamos la palabra oscuro. sus ideas ortográficas no han tenido éxito. Y no será por falta de "oído": nadie dice suscritor, muy pocos se decantan por setiembre y no está muy claro que inconciente sea exactamente igual que inconsciente. 

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* Se refiere a un individuo o mozalbete que, para exteriorizar su protesta por las interminables discusiones en el Congreso, lanzó al hemiciclo una piedra, con el estrépito consiguiente. [Citado por José Martínez de Sousa, Diccionario de tipografía y del libro. Editorial Paraninfo, Madrid, 1992.]

 

1.11.09

Errata feliz

Hay erratas felices y encantadas de haberse conocido. Son las erratas perfectas, aquellas que sólo el autor descubre. Y que puede que denuncie, o puede que no. Una de esas erratas felices y perfectas adornó un artículo de Savater publicado en un suplemento dominical, entre anuncios de lo más chic. Pues bien, Savater, abochornado por los exultantes parabienes que recibía a causa de la errata (que sólo él sabía que era tal) acabó denunciándola. En este momento no sería ocioso recurrir a ese lugar común que asimila éxito y malentendido. Lamento no tener a mano el recorte, pero acudiré a mi memoria. Lo que Savater escribía, al final de su artículo, era más o menos esto: "No temáis, que no os voy a fallar", pero gracias a los duendes de la imprenta  apareció lo siguiente: "No temáis, que no os voy a follar." Bestial errata que ilustra hasta qué punto podemos llegar a ser procaces sin saberlo. Pero, ¿y si Savater no hubiera denunciado el crimen? Entonces, la errata sería ferpecta, ¿o no?