31.1.12

“Los Chinchillas”

                  Goya, Caprichos, 50
El que no oye nada ni sabe nada, ni hace nada, pertenece a la numerosa familia de los Chinchillas q.e nunca à servido de nada.

[Comentario manuscrito. Museo del Prado]
Los necios preciados de nobles siempre estan con su executoria al pecho, reclinados desidiosamente, rezando como unos fanáticos el rosario, y bostezando. La ignorancia les alimenta groseramente, y tienen su entendimiento cerrado a candado. [Comentario manuscrito. Biblioteca Nacional]

Pero, ¿a qué se refería Goya con esta palabra? Gracias a [Edith]

Helman se ha podido esclarecer esta pregunta. Hay una alusión

aquí a una pieza satírica de teatro que fue popular en su tiempo

y que Goya, sin duda, conocía. Goya había pintado escenas de

El hechizado por fuerza de Antonio Zamora demostrando su

familiaridad con este tipo de teatro. Se trata ahora de El Dómine

Lucas obra de Cañizares (1676-1750). La pieza se seguía

representando en tiempos de Goya. En esta obra hay un

personaje [?], D. Pedro Chinchilla y su sobrino D. Lucas que

pertenecen a una familia pagada de sus escudos de nobleza,

presumida, que se cree por encima de los

humanos, “dispensada de pensar y discurrir” que vivía instalada

en las creencias de clase y los prejuicios que les había

administrado con cucharón  -como decimos en español-, sus

preceptores y maestros. Con este lastre para andar por la vida

eran fácilmente burlados. Debió de hacerse popular la alusión a

los Chinchillas y Goya contaba con que el público entendía su

sentido. De esta manera se nos aclara, no el significado del

dibujo, que sí entendemos, sino el mote de Chinchillas que no

era descifrable si no se daba con su fuente.


Enrique Lafuente Ferrari, en Los Caprichos de Goya. Introducción y catálogo crítico.
[La cita está tomada al pie de la letra: que cada quien ponga las comas (ausentes o presentes) donde mejor le parezca. Disculpad esta minucia.]

28.1.12

Aforismos de Fernando Menéndez (Con unas palabras de José Ramón González)

En 2008, la editorial vallisoletana Difácil publicó el libro de aforismos de Fernando Menénez, Hilos sueltos, precedido de unas enjundiosas
“Notas sobre el aforismo”, de José Ramón González.

A continuación transcribo unos párrafos del prólogo y espigo una veintena de 
aforismos del libro.


De “Notas sobre el aforismo”

Situado en un territorio fronterizo entre la literatura y la filosofía, entre la prosa de pensamiento y la poesía, y en el que vienen a confluir, además, las fórmulas sentenciosas de tradición oral y las escritas, el aforismo moderno parece resistirse tercamente a cualquier intento de caracterización. «No hay nada menos definible que el aforismo», escribió Eco en un trabajo sobre la obra de Oscar Wilde.

[...]

Basta repasar la extensión del término para comprobar que aforismo se emplea por lo general de una manera imprecisa y borrosa. A veces se aplica a fórmulas lingüísticas muy breves, que no van más allá de una frase sencilla y escueta, y otras veces se utiliza para referirse a un discurso fragmentario, pero mucho más elaborado y complejo, que no renuncia por completo a la argumentación y que puede llegar a ocupar varios párrafos de mediana extensión (y Nietzsche y Cioran son siempre convocados a este respecto como ejemplos representativos). Pero es que además, y esto parece mucho más grave cuando se aspira a definir con rigor, el aforismo tiende a fundirse con fórmulas próximas sin que pueda distinguirse una solución de continuidad clara.

[...]

La escritura aforística moderna adopta una forma fragmentaría —como sucesión de piezas independientes— pero no aspira a la totalidad, ni la implica. [...] Es una escritura atomizada y fluctuante, un dispositivo abierto, que huyendo de la exhaustividad y el sistema, nos sitúa en el instante y nos instala en la provisionalidad permanente. Incluso cuando enuncia verdades que aspiran a permanecer, lo hace como testimonio del instante en el que se hacen presentes a la conciencia enunciadora. En este sentido, el uso del tiempo presente nos enfrenta a la pura actualización (aunque semeje un presente de eternidad). Y es desde esa perspectiva limitada desde donde nos obliga a mirar la realidad. Lo inacabado, o mejor aún, lo inacabable se convierte en norma. Podríamos hablar entonces del aforismo como expresión de un pensamiento nómada o trashumante, o de un pensamiento fluido, líquido, no acumulativo. Es el pensamiento que se esfuerza en pensar su propio proceso. Si el pensador tradicional acota un territorio, impone sus normas, traza mapas, edifica y distribuye títulos de propiedad, el aforista funda en cada instante y es un ser sin memoria constructiva o arquitectónica, para quien sólo cuenta el momento de la revelación, del descubrimiento, que trata de apresar con su palabra. [...] Los aforismos vienen a ser una suma de instantes y, en este sentido, la escritura aforística se aproxima a la escritura autobiográfica o a la escritura diarística (y no es extraño que en muchas ocasiones se fundan en un mismo texto) y se convierte en enunciación lírica.

[...]

En lo que atañe a Hilos sueltos, que me ha servido de disculpa para trazar estas breves y apresuradas notas sobre el aforismo, cabe señalar que prolonga el impulso creativo que dio lugar a Biblioteca interior (Valladolid, Difácil, 2002) y, en un sentido más personal, a Dunas (Valladolid, Difácil, 2004). Fernando Menéndez cultiva un aforismo escueto, particularmente lacónico y preciso, que tiende a la sencillez extrema, suprimiendo incluso los nexos más comunes y en el que la limitación verbal se convierte en la palanca que abre el sentido. Busca muchas veces la sorpresa —sin duda porque el primer sorprendido es él mismo, que se esfuerza en mirar lo que le rodea con ánimo inaugural— y cualquier experiencia elevada o trivial —el amor, la política, la amistad, la creación, la religión, el destino, el deseo, el dinero, la soledad...— es filtrada y reflejada —se convierte así propiamente en acto de reflexión— a través de una palabra que aspira a la novedad de lo inédito.


JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ
De “Notas sobre el aforismo”, prólogo de Hilos sueltos

AFORISMOS DE FERNANDO MENÉNDEZ

 

Bañarse en la oscuridad de uno mismo.

*

El poeta es un malabarista de la soledad.

*

El límite último es el olvido.

*

Enmudece tu palabra hasta despertarla.

*

Un poema es un fracaso del silencio.

*

Cada día estoy más solo con mi destino.

*

La sombra: la continua metáfora de uno mismo.

*

Leer un aforismo para gozar de su silencio.

*

La esperanza: un diario si fechas.

*

Conócete a ti mismo, pero con ironía.

*

Los recuerdos naufragan en la distancia.

*

Una cosa es vivir y otra durar.

*

La ironía es la tijera de la inteligencia.

*

Lo único que no te abandona es tu absoluta soledad.

*

Leer para leerme.

*

Todo deseo es una nostalgia.

*

Cada uno es el solitario maestro de su enigma.

*

El placer sombrío de la melancolía.

*

Los amores: formas breves de soledades.

*

Hay dos clases de poetas: los que viven de la poesía y los que existen para la poesía.


FERNANDO MENÉNDEZ, Hilos sueltos
Prólogo de José Ramón González
Valladolid: Difácil, 2008

26.1.12

“El sueño de la razón produce monstruos”

                                Goya, Caprichos, 43
La fantasia abandonada de la razon, produce monstruos imposibles: unida con ella, es madre de las artes y origen de sus marabillas. [Comentario manuscrito. Museo del Prado]
Portada para esta obra: cuando los hombres no oyen el grito de la razón [sic], todo se vuelve visiones. [Comentario manuscrito. Biblioteca Nacional]

23.1.12

Poetas prostitutas, chinas

No sin sorpresa, descubro la existencia de un libro curioso: Antología de poetas prostitutas chinas (siglo V-siglo XXI). Ante tan extraño título, y desconocedor de su contenido, cabe preguntarse qué es lo sustantivo: la poesía o la prostitución. ¿Cómo no recordar ahora el sarcasmo de Baudelaire: “el arte es prostitución”, si las prostitutas chinas dan para una antología poética que atraviesa los siglos? Aparece, pues, una nueva clase de poetas adjetivos: al ya clásico de “poetas suicidas” (entre los que no sólo hay hombres) se une el de “poetas prostitutas” (que excluye a los hombres, aunque quizás haya poetas putos, ya que, según Quevedo, “puto es el hombre que de putas fía”).

Lo curioso de tales designios adjetivos, no puede evitarnos reconocer su absurdo reduccionismo. Quién sabe si en esa antología hay tantas prostitutas como poetas, o tantas poetas como prostitutas. Por lo que a mí respecta, tan sugerente título me impone estricta castidad lectora, aunque, al final, quizás la curiosidad me venza: la carne es débil (o triste) y quedan muchos libros por leer.

Dándole vueltas al magín, y a fin de contribuir en algo al arte de titular libros, se me ocurren algunas antologías posibles: Antología de cuentos guarros escritos por carteros (ineludible la presencia de Bukowski), Antología de poetas masones (los nombres de los poetas se mantendrán en secreto), Antología de poetas inéditos que quieren dejar de serlo (un problema para el antólogo: ¿se excluyen a los poetas que han publicado en revistas o en internet?), Antología de poetas españolas (estarían representadas poetas españolas, con un anexo para quienes siendo españolas, no se sientan tales), Antología de poetas españoles (vale lo anterior, aunque esta antología incluiría también a los poetas), Antología de poetas muñidores de antologías poéticas (imperdonable la ausencia de José Luis García Martín y Luis Antonio de Villena), Antología de poetas de obra corta (con representación de un Fray Luis de León, por ejemplo, o un Bécquer), Antología de poetas calvos y de obra larga (lamentablemente estaría excluido Walt Whitman, por su pelambrera), Antología de poetas viudos y viudas (en cada nueva edición se renovarían los poetas), Antología de poetas muertos (complementaria de la anterior: viudos y viudas también pasan a mejor vida), Antología de poetas nobeles (por oposición a noveles), Antología concisa de poetas pajilleras (obra de mucha erudición: el prólogo debería aclarar la posible relación causal entre la prohibición de las casas de lenocinio y el trabajo autónomo y cinéfilo de las tales), Antología de poetas de Sevilla la Nueva (con un requisito inexcusable: la reproducción de la Partida de nacimiento literal de los antologados), y la más universal de todas las antologías: la Antología universal de poetas tristes… ¿Alguien da más? Títulos, quiero decir. 

20.1.12

¡Existir! ¿Y cómo?

Nunca aprendi a existir, escribe ese semiheterónimo de Fernando Pessoa llamado Bernardo Soares, tenedor de libros en la ciudad de Lisboa; y escribe en un portugués que, en esta frase, casi casi es español. ¡Existir! ¡Vaya sueño! Cómo aprender a existir si andamos a tientas por la vida, si apenas vamos tirando, si tropezamos en los días como lerdos, si anhelamos efímeras paparruchas… ¡Existir! ¿Y quién sueña con existir? Para existir nos falta vida, vida honda, vida de calidad. (Releo la última frase y rumio la última palabra: ca-li-dad. ¡Qué extraña palabra! Pero así son las cosas: basta con que nos detengamos en ellas para que nos invada toda su extrañeza, lo mismo que si acabaran de nacer.)

18.1.12

El Tiempo corta las alas a Cupido

François Perrier, El Tiempo corta las alas a Cupido, grabado, ca. 1630-1670. Londres, British Museum.


En el margen inferior puede leerse la frase: “El amor lo vence todo, mas el tiempo vence al amor”. Aquí el Padre Tiempo, musculoso y con barba, con la guadaña y el reloj de arena a sus pies, aferra a Cupido, cuyas flechas han caído al suelo en señal de rendición, y le recorta las alas para que no vuele demasiado alto.
Pietro Redondi, Historias del tiempo
Madrid: Gredos, 2010

      

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Alberto Caeiro

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17.1.12

Como sombra que pasa. Aforismos en “El Alambique” (y 2)

A qué poco sabe el agua cuando no se tiene sed.

*

Las palabras son de todos, pero cada uno elige las suyas, y las defiende según su parecer.

*

Palabras vanas, nueces secas.

*

Tres silencios: el de la vida, el de la muerte, el del olvido.

*

La palabra ‘alma’, ciudadela de lo inasible.

*

Arte poética: ¿es imaginable, y deseable acaso, una selva en la que todas las aves, cualquiera que sea su plumaje, canten lo mismo? Triste selva, mil veces triste.

*

El poema concluye cuando encuentra al lector.

*

La poesía quizás sea una gracia; tal vez por eso hay más oficiantes que poetas.

*

Los sentimientos poseen su propio lenguaje, ajeno a las palabras, y no siempre traducible. A lo más que podemos aspirar es a nombrarlos.

*

Para que un poema emocione es preciso que haya emoción en el poema y que el lector sea capaz de sentirla.

*

Escucha tus silencios como si contemplaras la luz de una vela.

*

Las palabras que sobran pesan más que las que faltan.

*

La vida es corta, la muerte larga, y el olvido eterno.

*

El vuelo del pájaro no deja huellas.

*

Escuchar a las palabras desde el silencio de las palabras.

*

Hay palabras que valen por mil silencios, y silencios que valen por mil palabras.

*

El pensamiento es engañoso: da seguridad donde no puede haberla.

*

Los sentimientos tristes brillan con la lluvia.

*

No quieras lo que no quieres. Quiere, si puedes, lo que quieres.

*

La cordura de un loco (Artaud): los versos no se explican.


LUIS VALDESUEIRO
El Alambique, 4
(noviembre 2011-abril 2012
)

      

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Alberto Caeiro

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14.1.12

Como sombra que pasa. Aforismos en “El Alambique” (1)

En el último número de El Alambique publico, bajo un título  tomado en préstamo a Don Sem Tob, una colección de aforismos.
Doy ahora una parte y, a fin de no cansar, dejo el resto para otro día.

 

 

Siquier brava, quier mansa,
la palabra es tal
commo sonbra que passa
e non dexa señal.
DON SEM TOB

 

LAS palabras vienen del silencio. Y al silencio van.

*

Unas palabras hieren, otras son la herida.

*

El silencio es el jardín del alma.

*

Fondo y forma: ¿y cómo separar el nudo de la cuerda?

*

Hay palabras para la alegría y palabras para el dolor. Cada una cumple su misión, pues como decía el maestro Eckhart: a quien tiene sed, el pan no le da más consuelo que una piedra.

*

Palabras: alfombra mágica para sobrevolar la realidad.

*

Al poema le salva su verdad, aunque sea mentira.

*

Palabra de todo lo posible: mañana.

*

Bajo el silencio de las palabras, la raíz de la existencia.

*

Otoño: el eterno poema de la lluvia.

*

La poesía crece hacia dentro: versos raíces.

*

Poeta: escriba de la poesía.

*

La palabra exacta no es la palabra recta, trazada con escuadra y cartabón; la palabra exacta es siempre la palabra inevitable.

*

Las palabras ahuyentan a veces temores; pero el temor siempre vuelve.

*

Hablar hacia dentro, callar hacia fuera.

*

El silencio infinito. «El que sabe no habla; el que habla no sabe» (Lao-Tse). Las palabras son el balbuceo del no saber, pero dichoso balbuceo que nos salva del mudo no saber.

*

El clásico dice lo que quiere; el romántico quiere lo que dice.

*

La mentira multiplica la realidad.


     

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Alberto Caeiro

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6.1.12

La llegada de los Reyes Magos y la confusión moral (Una fábula)

Sucedió hace muchos años. Eran otros tiempos. Tiempos de miseria sin adornos. Pese a todo, la esperanza fluía y el futuro parecía preñado de promesas. Con toda su ilusión, y segura de haber sido buena, la niña esperaba con entusiasmo la llegada de los Reyes Magos. Tenía la certeza de que a la mañana siguiente encontraría junto a la chimenea el merecido regalo. Pero, aquel año, junto a la chimenea no hubo ningún regalo esperándola. Su desconsuelo no tuvo límites, ni sus lágrimas, secas y rabiosas. No hubo regalo ni tampoco, y esto era muy extraño, el carbón que recriminaba a los niños malos. La niña, en un alarde ilógico, pensó si tal vez no había sido ni buena ni mala, pero pese a su corta edad sabía que eso era imposible. Si no había sido mala, era porque había sido buena. Y si había sido buena, ¿por qué los Reyes Magos se olvidaron de ella? La ilusión de la niña se resquebrajó, y a partir de entonces esperó la llegada de los Reyes Magos con una sonrisa burlona en su alma.


     

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4.1.12

Soldadesca

SEGÚN parece, y por qué dudarlo, los protagonistas de esta foto, en la que el vuelo queda para siempre suspendido, son soldados que gozan de un instante de asueto en algún lugar de la Segunda Guerra Mundial. Así, tan desnudamente, ¿quién adivinaría la patria por la que luchan?


     

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31.12.11

¡Feliz 2012!… dentro de lo posible


El Bosco, Adoración de los Magos. Museo del Prado. Madrid.


¿No es precisamente la felicidad eso que todo el mundo busca y que no hay absolutamente nadie que no la quiera?¿Dónde la vieron para enamorarse de ella? Seguro que la poseemos, aunque no sé cómo. Existe la modalidad de quien la posee y se siente feliz. Y hay quienes son felices en esperanza. Estos últimos la poseen en grado inferior a los primeros, que son felices al poseer la felicidad real, pero están en mucho mejor situación que aquellos que no son felices ni por la realidad ni por la esperanza. Ni siquiera éstos desearían ser felices si no poseyeran la felicidad en cierto grado. Lo que es ciertísimo es que la desean. No sé como, pero han tenido conocimiento de ella; por eso tienen no sé qué noción de ella. Me ocupo en saber si esta noción reside en la memoria Si reside en ésta, es que hubo un tiempo en que fuimos felices. No trato ahora de indagar si fuimos felices cada uno individualmente considerado o lo fuimos en la persona del primer pecador, en la cual morimos todos y de la cual todos nacimos en la miseria.


El tríptico cerrado de la Adoración de los Magos.


Lo que ahora me interesa saber es si la felicidad está en la memoria. Porque lo que es cierto es que no la amaríamos si no la conociésemos. Oímos el vocablo felicidad y todos confesamos anhelar la realidad misma. No nos basta el placer que dimana del vocablo. Un griego lo oye en latín y no siente placer alguno, porque desconoce el significado de la palabra. En cambio, a nosotros sí que nos causa placer, como se lo causaría al griego si lo oyera en griego, porque la realidad no es griega ni latina. Es una cosa que tanto griegos como latinos ansían alcanzar. Y dígase lo propio del resto de los lenguajes humanos. Todos la conocen, y si pudiéramos preguntarles con una única palabra si desean ser felices, responderían sin la menor duda que sí. Y esto no sería posible si no estuviera en la memoria de ellos la realidad designada por la palabra felicidad.

San Agustín
Confesiones, Libro X, 21
Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 2000
Traducción de José Cosgaya, O.S.A.
 

   

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29.12.11

+El “Diario de un argentino en Toronto” (Un jocoso tratado sobre la realidad y la ilusión)

Que el “Diario de un argentino en Toronto” es desternillante no cabe dudarlo. Desternillante es, y no solo eso, este breve y jocoso tratado sobre la realidad y sus sañudas afrentas a la ilusión. Esa realidad aguafiestas que pone grilletes a los ensueños. Y nos desengaña. Esa realidad aguafiestas que arranca el velo de la utopía. Y nos desengaña. Esa realidad aguafiestas que se atiene a lo concreto. Y nos desengaña.
Esa realidad aguafiestas que da jaque mate a las fantasías. Y nos desengaña.
Esa mísera realidad insoslayable que nos engaña a su manera con el iluso deseo de estar en otra parte, como si allí la realidad pudiera no alcanzarnos.

Ea, basta de palabrería. A disfrutar la filosófica lección, avasalladoramente divertida. 


     

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27.12.11

+”Breve antología de la poesía experimental”, por Clemente Padín


"Números", de José Lino Grunewald
"Mutismo", de Felipe Boso
"Acto de Humildad", de Felipe Boso
"Creo", de Clemente Padín
"Silencio", de John Cage
"El Puente", de Joan Brossa
"Poesía a la Performance", de Clemente Padín
"Homenaje a la Z", de Clemente Padín

Lectura de poesía experimental interpretada por Clemente Padín ante los alumnos de la Escuela de Arte "Xul Solar", Junín, Argentina.

Poemas de José Lino Grunewald, Felipe Boso, Clemente Padín, John Cage y Joan Brossa

     

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21.12.11

“El Alambique”, revista semestral de poesía, número 4 (Índice y dos poemas: Eloy Sánchez Rosillo y Ángel Luis Vigaray)

Ya está a la venta el último número, el 4, de El Alambique
Como siempre, Agustín Porras, su director, propone el Brindis de bienvenida.

Otras secciones son:

TIENEN LA PALABRA
Poemas de Eloy Sánchez Rosillo, Ezequías Blanco,
Jorge de Arco, Leopoldo María Panero, Enrique Baltanás, Miguel d’Ors, Monique Facuseh, Santiago Tena, María Luisa Mora, Robinson Quintero Ossa, Santiago Gómez Valverde, María Antonia Ortega, Balbina Prior, Ada Soriano, Manuel Ángel Puentes Zamora, Ángel Rodríguez Abad y José Manuel Benítez Ariza.

HOMENAJE A ÁNGEL LUIS VIGARAY  
Coordinado por José Cereijo y Ángel Rodríguez Abad.
Textos de Ángel Luis Vigaray, Leopoldo Alas, Charo Fierro & Antonio J, Huerga, Carmen López Palacios, Federico Leal, Javier Lostalé, Ángel Guinda, José Cereijo, Mario Míguez, David Beníliam, Manuel Frontera, Jesús Barrajón, José Gutiérrez, Ángel Rodríguez Abad, Fernando Gaona, Juan José Martín Ramos, José Ignacio Serra y Roberto Loya. 

Antología poética de Ángel Luis Vigaray. Selección de José Cereijo. 

Álbum Vigaray. Fotografías.

UN BOCETO DEL NATURAL  
Aquel cepo implacable, por Miguel Veyrat.
Como sombra que pasa (Aforismos), por Luis Valdesueiro.
 

DISCURSOS 
Claves machadianas en la poesía de María Luisa Mora, por Amador Palacios.

HOY NOS ACOMPAÑAN… 
7 poetas de Córdoba (Argentina),
por Leandro Calle.
Incluye poemas de Pablo Anadón, Susana Cabuchi, José di Marco, Leonor Mauvecin, Sonio Rabinovich, Alejandro Schmidt y César Vargas.
Nota bibliográfica de los poetas antologados.

La penúltima 
Del asombroso parecido entre hombres y dioses: Monumento a Lug, Luigi Maráez.


Artistas invitados 
Felícitas Hernández, Luigi Maráez y Lina Vila.


image_thumb2
Lina Vila, Sin título


PERPLEJIDAD

Con lento pie anduviste por mi vida,
dolor de aquellos tiempos,
y nunca terminabas de pasar.
Días que eran la noche,
años empantanados en las aguas
de un presente ofuscado y sin salida.
Perplejo aún, puedo afirmar ahora
que al fin no te marchaste,
ni te apagaste porque te extinguieras,
sino que por amor, por gracia pura,
fuiste transfigurado
en alegría misericordiosa
sin que yo en un principio lo advirtiese.
¿Cómo pudo ocurrir aquel prodigio
de que al llegar a un punto, a tal momento,
tú ya no fueras tú
y fueras justamente tu contrario?
Qué enigmático es todo, qué aventura
esta ignorancia ciega del vivir.

Eloy Sánchez Rosillo


 image_thumb
Ángel Luis Vigaray. Foto de David Beníliam


                                A Francisco Brines

Ni una gota de sombra
Has derramado,
Y sin embargo
Permaneces herido.
Ni una palabra de luz
Has cercenado,
Y sin embargo
El crepúsculo se posará en tus ojos.
Entre párpado y párpado
Y en la mano
Que abrías y cerrabas,

Cerrabas y abrías,
Con punto y punto de sutura,
Ante el desolador vacío que creabas
En el centro exacto de esta nada.

Ángel Luis Vigaray


     

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20.12.11

* “La víbora”, un antipoema de Nicanor Parra

… no llamar “poemas” a los “antipoemas” de Parra sería una actitud tan mojigata como
no llamar, por ejemplo, pintura a la pintura abstracta. Los antipoemas de Parra no son otra cosa que poemas, poemas nuevos que se nutren del lenguaje hablado y del lenguaje poético tradicional, ironizándolo.
*

René de Costa
Introducción
Para una poética de la (anti)poesía

 

LA VÍBORA

Durante largos años estuve condenado a adorar a una mujer despreciable
Sacrificarme por ella, sufrir humillaciones y burlas sin cuento,
Trabajar día y noche para alimentarla y vestirla,
Llevar a cabo algunos delitos, cometer algunas faltas,
A la luz de la luna realizar pequeños robos,
Falsificaciones de documentos comprometedores,
So pena de caer en descrédito ante sus ojos fascinantes.
En horas de comprensión solíamos concurrir a los parques
Y retratarnos juntos manejando una lancha a motor,
O nos íbamos a un café danzante
Donde nos entregábamos a un baile desenfrenado
Que se prolongaba hasta altas horas de la madrugada.
Largos años viví prisionero del encanto de aquella mujer
Que solía presentarse a mi oficina completamente desnuda
Ejecutando las contorsiones más difíciles de imaginar
Con el propósito de incorporar mi pobre alma a su órbita
Y, sobre todo, para extorsionarme hasta el último centavo.
Me prohibía estrictamente que me relacionase con mi familia.
Mis amigos eran separados de mí mediante libelos infamantes
Que la víbora hacía publicar en un diario de su propiedad.
Apasionada hasta el delirio no me daba un instante de tregua,
Exigiéndome perentoriamente que besara su boca
Y que contestase sin dilación sus necias preguntas
Varias de ellas referentes a la eternidad y a la vida futura
Temas que producían en mí un lamentable estado de ánimo,
Zumbidos de oídos, entrecortadas náuseas, desvanecimientos prematuros
Que ella sabía aprovechar con ese espíritu práctico que la caracterizaba
Para vestirse rápidamente sin pérdida de tiempo
Y abandonar mi departamento dejándome con un palmo de narices.

Esta situación se prolongó por más de cinco años.
Por temporadas vivíamos juntos en una pieza redonda
Que pagábamos a medias en un barrio de lujo cerca del cementerio.
(Algunas noches hubimos de interrumpir nuestra luna de miel
Para hacer frente a las ratas que se colaban por la ventana.)

Llevaba la víbora un minucioso libro de cuentas
En el que anotaba hasta el más mínimo centavo que yo le pedía en préstamo;
No me permitía usar el cepillo de dientes que yo mismo le había regalado
Y me acusaba de haber arruinado su juventud:
Lanzando llamas por los ojos me emplazaba a comparecer ante el juez
Y pagarle dentro de un plazo prudente parte de la deuda
Pues ella necesitaba ese dinero para continuar sus estudios.
Entonces hube de salir a la calle y vivir de la caridad pública,
Dormir en los bancos de las plazas,
Donde fui encontrado muchas veces moribundo por la policía
Entre las primeras hojas del otoño.
Felizmente aquel estado de cosas no pasó más adelante,
Porque cierta vez en que yo me encontraba en una plaza también
Posando frente a una cámara fotográfica
Unas deliciosas manos femeninas me vendaron de pronto la vista
Mientras una voz amada para mí me preguntaba quién soy yo.
Tú eres mi amor, respondí con serenidad.
¡Ángel mío, dijo ella nerviosamente,
Permite que me siente en tus rodillas una vez más!
Entonces pude percatarme de que ella se presentaba ahora provista de un pequeño taparrabos.
Fue un encuentro memorable, aunque lleno de notas discordantes:
Me he comprado una parcela, no lejos del matadero, exclamó,
Allí pienso construir una especie de pirámide.
En la que podamos pasar los últimos días de nuestra vida.
Ya he terminado mis estudios, me he recibido de abogado,
Dispongo de un buen capital;
Dediquémonos a un negocio productivo, los dos, amor mío, agregó,
Lejos del mundo construyamos nuestro nido.
Basta de sandeces, repliqué, tus planes me inspiran desconfianza,
Piensa que de un momento a otro mi verdadera mujer
Puede dejarnos a todos en la miseria más espantosa.
Mis hijos han crecido ya, el tiempo ha transcurrido,
Me siento profundamente agotado, déjame reposar un instante,
Tráeme un poco de agua, mujer,
Consígueme algo de comer en alguna parte,
Estoy muerto de hambre,
No puedo trabajar más para ti,
Todo ha terminado entre nosotros.

clip_image002 
Poemas y antipoemas
Madrid, Cátedra, 1988


     

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19.12.11

El que avisa…

EL AUTOR SE DARÁ X SATISFECHO  

SI LOS LECTORES COMPRAN ESTE LIBRO


                             Nicanor Parra

Variación tipográfica sobre el singular aviso que exorna la contracubierta de Poemas y antipoemas [1954], de Nicanor Parra, Premio Cervantes 2011, a partir de la edición de Cátedra (Letras Hispánicas), Madrid, 1988.


   

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16.12.11

Presentación del n.º 4 de El Alambique

El Alambique, nú. 4El Alambique, núm. 4

La Fundación Alambique para la Poesía tiene el placer de invitarle el lunes, 19 de diciembre, a las 20 horas, a la presentación del n.º 4 de la revista El  Alambique (cuyo dossier está dedicado a la figura y obra de Ángel Luis Vigaray).

José Cereijo, Jorge Dot, Ángel Guinda, Agustín Porras, Ángel Rodríguez Abad y José Luis de la Vega abrirán este acto, al que se sumarán las voces de poetas que conforman las distintas secciones de dicha entrega.

Os esperamos en el
ATENEO DE MADRID 
Calle Prado, 21

http://www.fundacionalambique.com/

14.12.11

* Augusto Monterroso: una muy breve selección de la “Breve selección de aforismos, dichos, etc.”, de Eduardo Torres, recogidos en Lo demás es silencio

Entre los libros de pura creación más desconocidos de Agusto Monterroso, Lo demás es silencio (La vida y la obra de Eduardo Torres) quizás se lleve la palma. Tras tan shakesperiano título se esconde una recopilación de textos que homenajean al escritor Eduardo Torres, así como otros del propio homenajeado. Considerar a este libro una novela es osadía propia de estos tiempos. Con no menos razón pudiera considerarse biografía, una biografía oblicua en la que la ficción y la realidad se dan la mano, igual que en las novelas. 

Entre los textos más sabrosos de Eduardo Torres figuran los aforismos, tan entrañados en la deliciosa paradoja. De ellos recojo una breve muestra.

Una sinopsis de Lo demás es silencio puede verse aquí.

En este mismo blog, pinchando aquí, podéis leer una selección (breve, por supuesto) de los cuentos y fábulas de Monterroso.


Aforismos seleccionados de la
Breve selección de aforismos, dichos famosos, refranes y apotegmas del doctor Eduardo Torres extraídos por Don Juan Manuel Carrasquilla
de conversaciones, diarios, libros de notas, correspondencia y artículos publicados en el suplemento dominical de El Heraldo de San Blas, de San Blas, S.B.

ABSTINENCIA
Sólo los abstemios piensan que beber es bueno.
Dicho en la cantina “El Fénix”, s. f.

AMOR
El amor es mientras todavía no lo es del todo.
Notesblock, lunes.

APLAUSO
Aun el aplauso del necio agrada al sabio.
Diario.

BREVEDAD DE LA VIDA
Si como se ha llegado a acortar las distancias se llegara a acortar el tiempo, se lograría hacer más corta la vida y recorrerla en menos años.
Conversación con Guillermo Haro, s. f.

CARNE Y ESPÍRITU
Es cierto, la carne es débil; pero no seamos hipócritas: el espíritu lo es mucho más.
Dicho en la cantina “El Fénix”, noviembre, 1960.

CONTRADICTIO IN ADJECTO
La Sinfonía Inconclusa es la obra más acabada de Schubert.
Nota a José Antonio Alcaraz.

DIARIO
Llevar un diario es un ejercicio y un placer espiritual que no practican ni gozan aquellos que no lo llevan. Apuntar un pensamiento is a joy forever. Cuando el pensamiento no vale la pena debe apuntarse en un diario especial de pensamientos que no valen la pena.
Envío a Elena Poniatowska.

DIOS (1)
Si Dios no existiera habría que inventarlo. Muy bien, ¿y si existiera?
El Heraldo, “Agnósticos de aldea”.

ENANOS
Los enanos tienen una especie de sexto sentido que les permite reconocerse a primera vista.
Carta a José Durand.

ESTILO
Todo trabajo literario debe corregirse y reducirse siempre. Nulla dies sine linea. Anula una línea cada día.
El Heraldo, “La fisiología del gusto literario”.

FONDO Y FORMA
No hay fondo sin forma ni forma sin fondo. Sólo cuando ambos desaparecen dejan de existir el fondo y la forma.
Carta a Salvador Elizondo.

HISTORIA Y PREHISTORIA
Antes de la Historia puede decirse que todo era Prehistoria.
El Heraldo, “Eduardo Césarman y la Entropía”.

INTELIGENCIA (2)
La inteligencia comete tonterías que sólo la tontería puede corregir.
Dicho en la cantina “El Fénix”, s. f.

LEY
Es dura.
Notesblock.

MUERTE (LUCHA CONTRA LA)
Hasta hoy lo mejor contra la muerte es tratar de mantenerse vivo el mayor tiempo posible, siempre que no se haga un esfuerzo tan fuerte o prolongado que dé al traste con la idea original.
El Heraldo, “Dos o tres textos de Juan Rulfo”.

NOSTALGIA
Está a la vuelta de la esquina.
El Heraldo, “Sobre Otto-Raúl González”.

ODIO
El amor lo justifica todo; el odio justifica el amor.
Diario.

PESIMISMO
Cuando una puerta se abre, cien se cierran.
Diario.

PUERTA
Unas veces se cierra; otras se abre.
El Heraldo, “El Ómnibus de Gabriel Zaid”.

SUERTE
Ver “Puerta”.

UNIVERSO
¡Pocas cosas como el Universo!
Notesblock (paseando por San Blas, 11 p. m.).


AUGUSTO MONTERROSO
Cuentos, fábulas y lo demás es silencio
México, Alfaguara, 1996

     

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