Holland House Library, Londres, septiembre de 1940
Son malos tiempos: las bombas alemanas arrecian sobre Londres y, aunque firmes, los libros tiemblan, y se estremecen, y se apretujan.
Pasado el peligro, esos libros permanecen impasibles, flemáticos como sombras con sombrero que escrutaran sus lomos. Pero aún dura el susto, aún tiemblan los libros de Goethe, y los de Cervantes, y los de Molière, y los del Dante, y los de Poe, y los de miríadas de autores, antiguos y modernos, clásicos, barrocos y románticos, griegos y latinos... Y tiemblan, por supuesto, las tragedias de Shakespeare. Aún más, si cabe.
Visite nuestro sidebar
Últimas citaciones
J. Rodolfo Wilcock
Claudio Eliano
Heinrich von Kleist
Hechos de los apóstoles
Borges & Guerrero
Noel Clarasó
F