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24.11.10

Vivir el presente

Vivir el presente. Sí. Bello ideal. Pero ¿de qué presente hablamos? ¿De un presente sin médula, sin sótanos, sin tenebrosos desvanes? ¿De un inmaculado presente? No se puede, aunque se quiera, vivir en tal presente, porque ese presente no existe, es mentira, burda mentira. ¿Quién ahuyentará el miedo? ¿Quién no temerá las fauces del futuro? El miedo forma parte del presente, el miedo es una manera que tiene el futuro de hacerse presente. Y con nuestros temores de futuro hemos de vivir. ¿Y dónde? En el presente, sea éste lo que sea, ya que es el tiempo que habitamos. Todo nuestro pasado y todas nuestras ideas de futuro se congregan en el presente. Y no deja de ser curioso que algunos puedan creer que las rosas del presente no tienen espinas, o que es posible aprovechar el día a todas horas. ¿Ilusos o benditos? ¿Necios o sabios? Lo  cierto es que basta que ceda un poco la tensión de vivir para que un cúmulo de lamentos y penumbras anegue nuestro espíritu. Ése es, sin duda, un buen momento para recordar lo que el maestro Dogen, azote del sufrimiento inane, enseñaba a sus monjes:

Un sabio antiguo dijo: “No paséis vuestro tiempo en vano.” Ahora yo os pregunto: “¿Se detiene el tiempo cuando os lamentáis de que pasa demasiado rápido? O ¿podéis detenerlo vosotros con vuestra voluntad?” Debéis saber que el tiempo no pasa en vano, sino que son los hombres los que lo pierden en vano. (Shobogenzo Zuimonki). 

(Del Diario de sombras. Viernes, 5/12/03.)

8 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Hay que ser consciente de ese tiempo fugaz a pesar de todo, para no formar parte de la legión de los dormidos, como decía Heráclito.
Saludos.

zim dijo...

El tiempo es el verdadero oro, el lujo inalcanzable que todos hemos soñado 'esculpir'. A veces, pararlo para que el feliz momento sea eterno; a veces, acelerar su discurrir y esperar que, al despertar, haya desaparecido lo que en tan aciago momento nos trajo; otras, rebobinarlo y volver a empezar, para 'desfacer entuertos', para atrapar al vuelo a oportunidad que dejamos volar, para mirar con otros ojos cuanto ya vimos; casi siempre, esperar que sea elástico y podamos alargarlo cuando vamos viendo más corto el que queda por delante que el pasado...
Todo es tiempo, somos el tiempo marchito y el lozano, y somos también la esperanza del tiempo que está por nacer. ¡La de veces que el tiempo 'verá' decepcionado cuán poco fuimos capaces de esculpir en él!
Un saludo, Luis.

José Miguel Ridao dijo...

Muy lúcido tu escrito. Somos pasado y futuro; coincido contigo en que el presente no existe.

Un abrazo.

Juan Poz dijo...

"Soy un fue, y un será, y un es cansado" escribió Quevedo. Y de mis tiempos de estudiante de flología aún recuerdo que ese orden caprichoso tenía, para el poeta, un sentido exacto: porque somos un presente que es, por serlo, pasado y futuro; somos, así pues, una síntesis de lo que hemos sido y de lo que seremos, futuro que ya obra en nosotros, como defendía Sartre, porque vivimos condicionados por él. A la edad en que Quevedo escribió ese verso, con tanta experiencia a cuestas, no extraña que se defina como "cansado", que es variante léxica, a mi entender, de "desengañado" o "escarmentado".
Tengo la sensacón de que el tiempo solo es un problema para quien lo objetiva como distinto de uno mismo; porque quien asume que "es" tiempo tiene otros afanes distintos.

Luis Valdesueiro dijo...

Muchas gracias por vuestras reflexiones, y por lo que tienen de experiencia personal (y metafisica).
Saludos.

Jesús Aparicio González dijo...

"Cada día tiene su afán"

Y aquí y ahora es donde debemos construir el ser en la vida.

Interesante entrada.

Si se pasa por mi blog espero le gusten mis poemas.

Un abrazo

Luis Valdesueiro dijo...

Bienvenido, Jesús, por allí pasaré.
Saludos.

Anónimo dijo...

. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente

Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

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