Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

10.4.10

Dos

Viejas fotografías: invitan a soñar lo vivido.

***

¿Las razones del corazón? Ni el corazón las conoce.

2 comentarios:

Javier dijo...

Ni el corazón tiene razones ni creo que las necesite, Luis, porque es autosuficiente. Es, parafraseando a Chaplin, el Gran Dictador.

Ahora la primera: cuando me siento a mirar fotos de antaño, retrocontemplándome (qué palabro más horrible, mis disculpas), siempre creo que estoy ya demasiado viejo, pero pocas veces me invitan al ensoñamiento.

Un abrazo.

Juan Poz dijo...

Rara invitación, en efecto, Luis. ¿Soñar los hechos? ¿Los hechos como disparaderos del sueño? La contemplación de quien fui es siempre la contemplación de un desconocido. Los años no añaden comprensión de quienes fuimos, sino el impulso de negarnos, de complacernos en nosotros mismos o una tibia indiferencia. La contemplación de esas fotos antiguas suele hacernos caer en la conocida falacia del Post hoc, ergo propter hoc, y nos vemos como el resultado de lo que conteplamos en los papeles revelados...

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.
Contestaré si tengo algo pertinente que añadir.