Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

17.2.10

Entre dos fuegos

La odisea de Victor Klemperer. ¿Se puede ser más esclavo en libertad? Cada día que pasa, se ve obligado a renunciar a nuevas cosas: universidad, cine, teatro, periódicos, alimentos, tranvía, vivienda, etc. Vida de topo y, sin embargo, "hombre libre" (no está en la cárcel, ni en el campo de exterminio, ni en los barracones del campo de concentración...). Angustia leer esas páginas en las que, por encima de sus penalidades, se impone la férrea voluntad de dar testimonio. Y lo más paradójico es que ni renuncia a su germanidad ni deja de criticar al sionismo, al que acusa de ser precursor del nacional-socialismo:
Estudio de los escritos sionistas de Herzl. La más asombrosa afinidad con el hitlerismo. (Klemperer, Diario, 26 de junio de 1942, p. 142.)
Para los nazis, Klemperer es un judío; para los sionistas, no es un judío de buena ley. Entre dos fuegos, Klemperer vive su rabia teñida de dudas, sin una fe que le redima...
Del Diario de sombras, lunes, 19/1/04.

2 comentarios:

Javier dijo...

El azar le convirtió en un superviviente, y pudo más en él la curiosidad profesional que la sensata prudencia. Sin embargo, ¿acaso no fueron esa sensatez y esa prudencia por parte de los judíos las que llenaron los campos? De todas formas, Klempeler era filólogo, y no podía resistirse a lo que constituía el objeto de su vida: el lenguaje. "En LTI. La lengua del Tercer Reich", editado en 2001, creo, analiza, a partir de pasajes escogidos de su diario, el montaje escénico del totalitarismo nazi y su capacidad para retorcer y manipular las palabras hasta llegar incluso al absurdo, todo ello con la finalidad del aniquilamiento psicológico del individuo y su negación. Por cierto, ¿qué pueden tener en común "La rebelión de las masas" y "Mein Kampf"?

Un abrazo

Luis Valdesueiro dijo...

La pregunta que formulas, Javier, está bien tirada, pero roza la ucronía, creo que no tiene respuesta. Lo que parece claro es que, al menos en Alemania, las organizaciones judías eran las encargadas de la burocracia de las deportaciones, lo que pudo contribuir a la ¿aceptación, pasividad, resignación, confianza...?
Respecto a la última pregunta, sinceramente no tengo respuesta.

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.
Contestaré si tengo algo pertinente que añadir.