Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

4.1.10

Buen deseo oscuro

Hojeando un calendario de mesa, descubro un buen deseo oscuro: ¡Ojalá vivas todos los días de tu vida! Esas palabras de Swift parecen envenenadas, aunque se agradecen. Hay tantos días muertos en la vida... Y es tan amargo recordarlos...
Bajo esas palabras no late el miedo a la muerte sino el pavor ante los días muertos -días que reniegan del horaciano carpe diem. Días muertos, días en los que
-pese a estar vivos- no vivimos. Tales días hacen el infierno de la vida, un infierno de hielo y ausencia. 

5 comentarios:

Yolanda dijo...

Según leí una vez, Antonio Gala quiere que en su epitafio ponga: "Murió vivo". Hay muertos en vida, personas que respiran pero no sienten, no viven. Hoy he visto en un reportaje a un hombre de 90 años (no los aparentaba) que trabaja como voluntario en un almacén de comida para gente necesitada (cada día más, según sabemos) con gran entusiasmo diciendo eso precisamente, "hay que seguir vivo". Yo quisiera hacer lo mismo, antes, a ser posible, de ser un estorbo para los demás.
Un saludo.

Luis Valdesueiro dijo...

Envidiable ejemplo el de ese señor nonagenario. A su edad, y seguir teniendo fe en la vida, raya en lo milagroso.
Un saludo.

Juan Poz dijo...

Lo milagroso, a veces, querido Luis, es no ver la vida en la vida, empeñarse en mirar para otro lado o dejarse anteojear la mirada con los hielos de la ausencia, del olvido, del yelo o incluso del desdén. No se vive sin desearlo, y no son tantos los secuaces de la vida, aunque suene a paradoja. Empecinarse en la vida no es testarudez común. Las personas vitalistas -no necesariamente ingenuas ni ilusas ni siquiera alegres (aunque esto último también suene a paradoja, que es retórica archimusical...)- son aves extrañas, casi sanjuancrucistas, y no tan allegadas a los demás como el tópico las describe...

Luis Valdesueiro dijo...

Si no te malinterpreto, Poz, habría que concluir que "la vida para quien la trabaja". Pero aun siendo verdad que "no se vive sin desearlo", ¿no es posible que a veces ni deseándolo se viva? A pesar de sus sombras, la frase de Swift conforta, expresa un buen deseo.

Juan Poz dijo...

Por más que la paradoja sienpre ejerza una seducción inesquivable en los amantes del pensamiento, no creo que no se pueda vivir aun deseándolo, porque se trata de una contradicción insuperable: el deseo de vivir es ya vivir, e incluso me atrevería a decir que el origen de la vida y, por supuesto, su razón de ser. Si algo tiene la vida que la haga tan atractiva es precisanenbte su polimorfismo, su capacidad de sorpresa, la miriada de rostros con que nos mira, o en los que nos podemos mirar.

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.
Contestaré si tengo algo pertinente que añadir.