Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

22.2.09

La mano en el fuego

Últimamente se oye con harta frecuencia: Fulano se niega a poner la mano en el fuego por Mengano, Zutano se niega a poner la mano en el fuego por Perengano. Delicado asunto: la mano, en el fuego, suele quemarse. El valeroso Escévola sí puso la mano en el fuego, para sellar su silencio: se quemó y, gracias a su arrojo, salvó la vida. Pero ¿cómo poner la mano en el fuego por los demás? ¿Es, acaso, sensato que nuestra mano izquierda se inmole en el fuego por la mano derecha? ¿Es sensato al revés? ¿Acaso nuestro yo dormido sabe lo que trama nuestro yo despierto? ¿Acaso lo que somos sabe lo que urde aquello que no somos? Pero no desconfiemos nunca de nuestra lealtad ni del fuego: nos basta con conocer sus límites.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.
Contestaré si tengo algo pertinente que añadir.